La Casa de los Titiriteros

Este lugar es uno de esos destinos a los que no debes dejar de ir alguna vez, si buscas un poco de tranquilidad y sosiego, naturaleza...


Este lugar es uno de esos destinos a los que no debes dejar de ir alguna vez, si buscas un poco de tranquilidad y sosiego, naturaleza y diversión, si lo tuyo es la onda zen y simplemente deseas darle un sentido diferente a la habitual rutina, ésa en la que nos vemos involucrados casi por inercia todos los días.


Ya teníamos pensando como queríamos comenzar el año, nuestro único requisito era estar todos juntos y hacerlo en un lugar diferente; las fiestas en éstos primeros años, bueno salvo algunas excepciones se dejan a un lado y optamos por actividades que podamos compartir con nuestros hijos.

Fue así como llegamos a La Casa de los Titiriteros, en primer lugar sabíamos que lo que queríamos era acampar, es una de esas cosas que quieres hacer sí o sí y no hay mejor forma que hacerlo con ayuda de tus pequeños.


Una vez instalados (a sido nuestra primera vez acampando con nuestros hijos por que yo fui scout así que en casa ya la habíamos armado y pasado una noche dentro de la carpa por si las moscas), entonces una vez que ya tienes todo bajo control puedes ir a bañarte en el río que está cerca si es que es época, si no, un paseo explorando las piedras será magnífico.


La noche ya estaba asegurada, tenían programado un espectacular baile de luciérnagas, lo cual llenó de ilusión los ojos de #MisChicos (y los nuestros también) pudimos verlas, ahí en medio de la oscuridad, con la luna alumbrándonos, sin linternas; en estos momentos es cuando te das cuenta que también puedes ser luz y que no hace falta brillar demasiado para demostrar cuan grande puedes ser, realmente creo que las luciérnagas lo fueron todo para nosotros, no pudimos captarlas con la cámara y es que al mas mínimo barullo se escondían pero si las vimos y sentimos su presencia, habían millones!!!! Te imaginas a tus hijos diciendo: Allí está una, y allá otra, y otra! Sin palabras.....

Esto fue mas o menos lo que vivimos 

Y ésta fue nuestra programación (No hubo motivo para no pasarla bien)

Proseguimos la velada (pensada en niños mas que todo) con un acto de teatro donde compartimos grandes y chicos, luego vino la cena, un poco de comida vegana por aquí, un poco de pato por allá, probamos de todo, era la primera vez que comía falafel (Albóndiga de pasta de garbanzo muy especiada que se sirve a menudo dentro de un pan pita) 

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A esa hora, aproximadamente media noche #MisChicos ya estaban rendidos de tantas emociones, los acostamos en la carpa y lo que siguió fue la fogata (realmente lo pensaron en todo) allí ya mas adultos que niños pudimos entrelazar nuestras manos y pedir al Dios del fuego que nos envíe su luz y nos guíe por todo el año que vendría; no hubieron uvas, ni cuetones, ni lista de cosas por cumplir como solíamos hacerlo, solo fuimos nosotros en medio de todo.


Al día siguiente muy temprano, lo mejor para mí fue recibir los primeros rayos de sol con una clase de yoga, mi primera clase de este año, mi propósito fue ese, comenzar a hacer algo que nunca había realizado, pude sentir mi OM vibrando dentro mío, ese sonido que de tan solo escucharlo te armoniza y te da paz, fue realmente lo que buscaba.



No pensamos ver tantas familias con niños, pero para quienes buscan realmente algo diferente y mágico no dejen de visitar La Casa de los Titiriteros, no queda tan lejos de Lima y siempre tienen actividades pensadas en la familia, ahora por ejemplo tendrán un full day para las pascuas, les dejo la info por si se animan.

Lugar: Antigua Carretera Central Km. 56 Tornameza - Distrito de San Bartolomé



Un beso,



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2 comentarios

  1. Que bella experiencia aww ♥ bendiciones a su familia
    llegando a su blog por un lindo comentario muchisimas gracias! besos y nos leemos♥

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    1. A sido maravillosa Mayra, espero algún día puedas ir :)

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